A horcajadas entre dos continentes, en Estambul occidente se encuentra con oriente y la modernidad y la historia se sientan la una junto a la otra. Durante el día puedes perderte entre el ajetreo de los mercados, adentrarte en el pasado y admirar la majestuosa arquitectura islámica de las mezquitas o los palacios de los imperios bizantino y otomano. Cuando el sol se va, es el momento de dejar atrás el viejo Estambul y de adentrarse en la ostentación y el glamour de la vida nocturna de Estambul.